ALEJANDRA STAMATEAS ESCRIBIÓ PARA NOSOTRAS.‏

 

Mensaje de Éxito del día 16/7/2012
No molestar, mujeres pensando
por Alejandra Stamateas

Isaías 55:8-9 «Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos –afirma el Señor–. Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!
Dicen que por hora se suicidan cuatro personas. Hubo todo un sufrimiento en la persona para tomar esa decisión. Y cuando se quita la vida, hay un sufrimiento en toda la gente que rodeaba a esta persona, que queda herida, que queda lastimada, angustiada, con tristeza, con depresión y le cuesta mucho tiempo superar este gran dolor de la decisión de otro.
¿Por qué te doy esta estadística? ¿Qué es lo que le llevó a una persona o le lleva a una persona a quitarse la vida, a decidir algo tan extremo? Y todo tiene que ver con la manera de pensar. Porque para hacer algo, primero lo tengo que pensar. O sea, lo primero que hice fue crear un espacio en mi mente.

Le creamos lugar a los pensamientos y una persona que decidió quitarse la vida, le creó un lugar al pensamiento de muerte, le hizo un espacio en su mente. Dijo, voy a ocupar mi mente, la voy a ampliar, voy a sacar otros pensamientos de mi mente para dejarle un gran espacio al pensamiento de muerte. Todo proyecto para que se cumpla primero nace como un pensamiento. Y para que se lleve a cabo, le tengo que hacer lugar en mi mente.
¿A qué pensamientos le hacés lugar en tu mente? Porque lo que pienses es lo que luego vas a hacer. ¿Cuál es el pensamiento que hoy ocupa tu mente, desde que te levantás hasta que te acostás y aún hasta cuando estás durmiendo, porque soñás con eso? ¿Cuál es ese pensamiento? Porque le hiciste un lugar.

Es como tener una biblioteca llena de libros, si traigo un nuevo libro, tengo que hacerle espacio, tengo que hacerle lugar. Y cada pensamiento que viene a mi vida, como en mi mente hay muchos pensamientos, le tengo que hacer un lugar. Y tal vez estás ocupando lugares en tu mente o le estás creando espacios en tu mente a pensamientos que no te bendicen. Quiero que pienses cuál es el pensamiento que es más recurrente en tu mente. ¿Qué te acostumbraste a pensar?
Me lo decían mi mamá y mi abuela, desde la mañana se levantaban pensando cuál era la comida que iban a cocinar al mediodía y a la noche, para organizar su día de compras, para ver cuánto tiempo les iba a llevar la comida. Y yo no podía entender cómo la mente de una mujer podía estar todo el día pensando en lo que se iba a cocinar en la casa.
El espacio que tenían en su mente era para la comida del mediodía y de la noche y lo que hablaban todo el día era eso, qué iban a cocinar, si iban a hacer carne al horno, carne hervida, carne asada, carne lo que sea, pero todo el día pensando en comida.

Hay otras mujeres que todo el día piensan en temas de pareja, cómo están con su pareja, qué estará haciendo su pareja, qué hace mi esposo, qué hace mi novio, qué hace, dónde está, si está trabajando, si se acuerda de mí, la pelea que tuvimos y todo el día piensan en pareja.
Otras que todo el día piensan en hijos. Y le hicieron espacio en su mente a los hijos, o sea, piensan un solo tema, hijos. ¿Cómo estarán mis hijos? ¿Dónde estarán? ¿Con quiénes estarán? ¿Qué compañías tendrán? ¿Cómo será el futuro de mis hijos?
Hay otra gente que lo único que piensa es en dinero y todo el día haciendo cálculos, todo el día haciendo cuentas. ¿Podré pagar, no podré pagar? ¿Cuándo viene tal impuesto? ¿Cuánto tengo que pagar? ¿Me alcanzará para pagar el alquiler? ¿Me alcanzará para comprar la comida o no? Y todo el día piensan en dinero.
Hay gente que todo el día piensa en su cuerpo, qué tengo que comer, qué no tengo que comer, qué me hace mal, esto me engorda, esto no me engorda, cuántas calorías, porque se hizo un espacio en su mente para pensar en su cuerpo.

Tu espacio en tu mente ¿por qué pensamiento está ocupado? Porque de eso va a depender tu vida. Y este 2012 tenés que hacerle espacio en tu mente a los buenos pensamientos de Dios, para que esos pensamientos de Dios que son más altos que los nuestros gobiernen nuestra vida. Pero para eso hay que hacer espacio.
Dice la palabra de Dios en un pasaje, Satanás viene a matar, a robar y a destruir. O sea, Satanás va a venir a tu vida y a mi vida a ocupar espacio en la mente nuestra. Y los pensamientos son de muerte, de robo y de destrucción. Sabés muy bien cuando estás pensando como Satanás piensa porque tu mente se llena de mentira, de robo, de engaño, de destrucción, todo lo que tiene que ver con Satanás tiene que ver con robar, con matar y destruir.
Cuando viene un pensamiento a tu mente, sabés cuando es un pensamiento que vino de Satanás a ocupar un lugar en tu mente. ¿Y qué es lo que mata? ¿Qué es lo que roba? ¿Qué es lo que destruye? Satanás va a venir a robar tu ánimo. ¿Cuántas veces te sentís desanimada, desanimado? Porque Satanás lo primero que quiere es sacarte el ánimo.

¿Para qué sirve estar vivo? Ya no tengo ganas de nada y seguramente en el 2011 y en algunas horas de este 2012 se te pasó por la cabeza ese pensamiento. Y estuviste tal vez todo un día o varias horas, o varias semanas sin ánimo, porque vino el enemigo a ocupar ese lugar en tu cabeza.
Otra cosa que nos mata y nos roba el enemigo es la creatividad. No podés tener buenas ideas. Querés, sabés que sos una persona creativa pero cuando Satanás ocupa espacio en tu mente, la creatividad no aparece. Y querés hacer cosas, querés proyectar para este 2012 y decís, no sé qué me pasa, pero no puedo proyectar nada, no tengo ideas nuevas, porque lo que menos quiere Satanás es que tengas buenas ideas, porque las buenas ideas te pueden llevar a un gran negocio y un gran negocio te puede llevar a tener finanzas y a tener lo que quieras en la vida y lo que menos quiere Satanás es que seas feliz. Por eso quiere matarte la creatividad diciendo que no podés, que no sos inteligente, que no tenés buenas ideas, que no pensás bien.
Otra de las cosas que nos viene a robar, a destruir o a matar el enemigo es el espíritu de lucha. No querés pelear más, ya estás cansada porque la gente no te respondió como pensabas, porque tu familia no te dio el resultado que querías, porque todo lo que hiciste se cayó, se desvaneció. Y te quita el espíritu de lucha que es tan necesario para seguir adelante. Te quita la capacidad de insistir cuando algo no te sale y cuando te quitan la capacidad de insistir, el espíritu de lucha, te agarra depresión y no querés seguir adelante con nada.

Otra de las cosas que viene a robar el enemigo es la productividad. Nada te da resultado, lo que encarás te sale mal, porque el enemigo al quitarte el ánimo, al quitarte la creatividad, al quitarte el espíritu de lucha no te permite ver resultados. Y no ves resultado en tu vida afectiva, no ves resultado en tu vida económica, no ves resultado en la educación con tus hijos, porque te quita la productividad. Te quiere matar el gozo, no quiere que te rías, no quiere que la pases bien, no quiere que estés contenta, no quiere que estés contento. Quiere que estés enojado con tu casa, con tus hijos, quiere que tus hijos estén enojados con vos, y haya todo el día una atmósfera de enojo en casa. Porque no quiere que tengas gozo, no quiere que tengas alegría, porque el enemigo odia el gozo, porque el gozo de Dios es lo que trae fuerzas. Y el enemigo no quiere que tengamos fuerzas porque no quiere que produzcamos, no quiere que nos vaya bien, no quiere que seamos creativos y viene a quitarte el gozo.

Dios te da alegría, Dios te da fuerzas, pero el enemigo viene y ocupa tu espacio de pensamiento con pensamientos de tristeza. Y los pensamientos de tristeza siempre te terminan debilitando. El enemigo viene a matarte el cuerpo. El enemigo es un experto en matar el cuerpo. Uno no sabe por qué vienen las enfermedades, pero las enfermedades aparecen y el enemigo viene y usa esa enfermedad para susurrarte al oído que te va a matar.
Y muchos de ustedes han recibido este año en su mente, porque le dieron espacio, de que se iban a morir, que no iban a resistir otro año, que este año la enfermedad se iba a agravar, o que ya estaban grandes y alguna enfermedad tenía que venir a su cuerpo. Y eso es pensamiento del enemigo al que ustedes le dieron espacio. ¿En qué pensás todo el día? Porque de acuerdo a cómo pienses, es lo que vas a hacer.
Y quiero decirte y esta es una palabra que me dio el Señor para todas las mujeres, a partir de hoy en este año vamos a empezar a sostener en nuestra mente y a crear espacio en nuestra mente para pensamientos de primera categoría. Vas a ser una mujer de primera. Está sellado en el nombre del Señor Jesús.

Estamos destinadas a tener pensamientos de primera categoría, de primer nivel. ¿Cuántas viajaron alguna vez en primera en un avión, en primera clase? Es espectacular. Yo tuve la oportunidad de viajar dos veces, una vez que venía de España y otra vez que venía de Cuba. Dos veces en primera. Y es tan lindo porque el asiento se hace totalmente cama, o sea, te acostás y dormís como si estuvieras en tu cama.
En primera te llaman por tu nombre y apellido, en primera, desde que te sentaste, ya te empiezan a regalar cosas. Te regalan una cajita con dentífrico, con cepillo de dientes, con algo para ponerte sobre los ojos para que duermas tranquila. Te ponen varias frazadas, te ponen una almohada grandota, te sirven jugo, los que toman vino les sirven vino.
Te sirven para comer todo lo que quieras. Te dan un menú para que  elijas o podés elegir todo el menú completo para que te lo vayan sirviendo durante todo el vuelo, a la hora que decidas. Y le decís, esto lo quiero para las 4 de la mañana, esto a las 5, esto a las 8. Es impresionante y cosas muy ricas y muy bien elaboradas. Te dan unos postres espectaculares. Te sirven helado con chocolate arriba, es una bendición.

Uno cuando viaja en primera, después no querés ir más al fondo, nunca más. Cuando empecé a viajar en avión, lo único que quería era viajar, porque me fascinaba subirme a un avión. Nunca pensé en ir en primera. Quería subirme a un avión, nada más. O sea, me conformaba con eso, me conformaba con viajar en clase turista con tal de subir a un avión, porque para mí era algo muy importante. Teniendo primera, nunca pedí primera. Hay que pagar mucho para estar en primera. Ni se me ocurrió. Entonces yo decía, mientras suba a un avión, ya estoy contenta.
Y a veces así nos pasa con los pensamientos. Creemos que tenemos los pensamientos mayores de Dios, cuando en realidad estamos pensando lo básico de Dios. Y ese es el desafío que tenemos en este año, pensar los pensamientos más altos que los que tenemos nosotros. Dios tiene pensamientos más altos. Dios quiere que viajemos en primera.

Sé que querés viajar porque nunca te subiste a un avión, pero no hagas como yo. Una vez que empezás a viajar en turista, después ya me empecé a quejar. Después del tercer viaje, ya turista no es lindo. En turista el asiento es derecho. Reclinás un poquitito si podés y si está sano el asiento. Te sirven una bandejita chiquita con la comida. La única diferencia es pollo o pasta, nada más, no hay mucho para elegir. Y no tiene muy buen aspecto. El café te lo sirven frío y te dan uno y gracias si pasan con el café. La almohadita es chiquitita, la frazadita es más finita y encima hace un frío en esa zona, un frío impresionante.

Al principio era lindo, después ya no es tan lindo, porque cuando vas creciendo en las cosas del Señor, ya no te sirven los pensamientos básicos. Querés pensamientos más altos.
¿Cuántos alguna vez estuvieron en un hotel 5 estrellas? Es lindo. Cuando nos casamos con el pastor Bernardo y nos fuimos de luna de miel, el hotel era media estrella. Creo que ni llegaba a una estrella, en Mar del Plata. El baño tenía la tabla del inodoro rota, que te sentabas y te pellizcabas, realmente. La habitación era medio por medio. Y entrabas al baño, entraba uno, tenía que salir el otro y ya directamente estaba la cama. Estaba para eso nada más el hotel, no podías hacer nada más que estar en la cama. Para recién casados estaba bueno. Y la otra puerta había que abrirla y salir por el otro lado. Era de terror, era media estrella.
Pero después empezamos a ir a hoteles cuando nos invitaban a predicar a algún lugar de 5 estrellas, y eso sí que era un lujo. Ahí teníamos espacio para todo, cafetera, te tocaban la puerta o te tocaban el timbre de la habitación del hotel y te traían bandejas de frutas y lo que quisieras. Tenía balcón, era realmente un placer. Cuando conocí los de 5 estrellas dije, nunca más al de media estrella. Porque siempre queremos más. Y Dios quiere que tengas mayores pensamientos. Porque los pensamientos de Dios son más altos.
Y usted tiene que crear un espacio en su mente para esos nuevos pensamientos. No puede pensar básico de Dios, ya sabe, Dios ama, Dios bendice, Dios me va a dar esto, ya lo sabe, eso es básico, está muy bien, pero usted tiene que llegar a nuevos niveles de pensamiento y las mujeres vamos a ser las primeras.

¿Cómo va a hacer Dios para que le hagas un espacio? Porque Dios necesita que desees algo. Dios te tiene que hacer consciente una bendición que está dentro de vos que todavía no sos consciente que la tenés. Hay bendiciones y pensamientos inteligentes dentro de vos que ni siquiera sabés que los tenés.
Entonces Dios va a hacer algo. ¿Qué es lo que va a hacer Dios para que le crees un espacio a un nuevo proyecto, a un nuevo pensamiento y a una nueva idea? Te va a soltar una palabra profética. Te va a dar una palabra profética para que empieces a desearla, para que te vuelvas loca para que se te cumpla en tu vida. Dios quiere que empieces a desear lo que él te va a soltar hoy.
Les cuento una historia de la Biblia. Había una mujer, la sunamita. Esta mujer era una mujer rica, era una mujer poderosa, era una mujer, dice la Biblia, importante. Tenía de todo lo que hubiese querido tener en la vida y era una mujer que amaba a Dios y una mujer que lo veía al profeta Eliseo venir todas las veces para dar una palabra y demás. Y dijo, ya que este profeta pasa por nuestro pueblo, le dice al marido que era un hombre viejito, ¿por qué no le construimos una casa, una habitación en nuestra terraza?

Ustedes saben que construir una habitación no es nada fácil. Tenés que tener finanzas, no es barato construir algo, por más que sea en tu terreno. Y esta mujer le construyó una casa para que cuando el profeta viniera con su sirviente pudieran estar los dos juntos y pudieran estar cómodos. Entonces un día el profeta la llama a la mujer y le dice, te quiero dar algo, ¿qué querés? Y esta mujer no deseaba nada, tenía todo.
Y si no hay deseo, no hay milagro. Si no hay deseo, no hay bendición, porque no hay motivación para conquistar eso, porque no deseás nada. ¿Qué deseos se fueron perdiendo en el camino de tu vida? ¿Cuáles son los deseos que se perdieron? ¿Qué querías lograr que de pronto ya se fue de tu mente porque estás grande, porque no tenés el dinero, porque te casaste y las cosas no te fueron como querías, se te fue perdiendo el deseo?
Si no hay deseo, no hay bendición. Y sabés que en este ministerio te mantenemos el deseo ardiendo todo el tiempo, porque si hay deseo, hay bendición, porque vas detrás de ese deseo y el deseo se hace realidad.

Entonces le dice, no quiero nada. ¿Puedo hablar con alguien del pueblo para que te dé…? No, si estoy en medio de mi pueblo, a mí me quiere todo el mundo, tengo referencias de todo el mundo, estoy bien acomodada, no necesito nada.
Hasta que le dice a su sirviente y le dice, démosle un hijo porque tiene un marido que es grande y esta mujer no tiene hijos. Esta mujer no se lo había pedido porque ese deseo de tener un hijo también lo había guardado. Tengo un marido viejo, no voy a poder tener hijos y se había conformado con eso. Y ni sabía que ese deseo estaba escondido dentro de ella.
¿Cuáles son los deseos que están escondidos dentro de vos, que pensaste que ya estaban enterrados, que ya Dios no te los iba a dar más? Y esta mujer dijo, no, no necesito un hijo, no me mientas, no te burles de mí. Y le dice el profeta, de acá a un año, vas a tener un hijo. ¿Por qué un año, si un hijo se tiene en nueve meses? Porque le dio tres meses para que ella deseara tener ese hijo. Dios te va a dar tiempo después de la palabra profética para que empieces a desear que esa palabra profética se cumpla en tu vida, porque si hay deseo, hay milagro.

Cuando pedís comida por teléfono, hacés el llamado y te dicen en cuanto tiempo la recibís. ¿Qué hacés mientras tanto? Preparás la mesa, ponés los platos, el mantel, cubiertos, las bebidas, los vasos, preparás todo y ya te vienen las ganas de comer eso que pediste, estás deseosa de que toquen el timbre y que llegue la comida para disfrutarla. Eso es lo que va a hacer Dios en estos meses. Va a darte una palabra profética para que empieces a desearla de tal manera que te muevas hacia el cumplimiento de esa palabra, que no la sueltes hasta que la veas hecha en tu vida, porque lo que Dios promete, Dios lo cumple. Y si hay deseo hay bendición.
¿Por qué a veces no queremos desear algo? ¿Por qué esta mujer no quería desear un hijo? Esta mujer puso la excusa que el marido era viejo, pero el profeta le dijo, te doy tres meses para que concibas a tu hijo, o sea, la vejez de su esposo no era el problema sino que faltaba el deseo y que se dejara de dar excusas.

No hay excusas para que no desees algo. No hay excusa, si querés desear, podés desearlo. Basta de decir, estoy grande, estoy vieja, no tengo plata, no estudié, no hay excusas. Es solo que entre en tu pensamiento. ¿Pero por qué no queremos? Porque tenemos miedo de desilusionarnos. Entonces, no queremos desear. ¿Y si nos va mal? ¿Y si me pongo en pareja y me vuelvo a divorciar? No está funcionando tu deseo. Y tenés que aprender a desear, porque si hay deseo hay milagro. Si hay deseo, hay bendición.
Génesis 3:16 con dolor darás a luz a tus hijos. ¿Y saben cuál es el problema a lo largo de la historia de la iglesia? Que nos han enseñado la primera parte de este versículo, con dolor, y nos quedamos con el dolor, en lugar de quedarnos con, y darás a luz a tus hijos. Y las mujeres nos quedamos con el dolor, e hicimos énfasis en el dolor.
Yo no quiero sufrir más, no quiero tener problemas, no quiero tener conflictos. Si usted vino a Presencia de Dios, va a tener conflictos porque es una luchadora, y las que luchamos y buscamos, vamos a tener problemas, pero no problemas que no sepamos cómo resolver, sino problemas que nos van a hacer dar a luz ese dolor. Te va a hacer parir algo grande para el Señor. No te quedes con el dolor, quedate con el bebé.
Este año va a haber muchos bebés. Va a haber bebés para las que quieran tener un bebé. Va a haber bebés para las que quieran ser abuelas, va a haber bebés para las que quieran ser tías, no va a haber bebés para las que no queramos. Yo ni madre ni abuela, tía puede ser, pero madre y abuela todavía no.

Pero va a haber bebés para las que desean, porque la que desea tiene el milagro, la que desea tiene la bendición. Va a haber bebés, pero va a haber bebés que son sueños, y tenés que desear tener bebés. No te quedes con el dolor, quedate con el bebé. No te quedes con el dolor en donde el enemigo te hizo parar. Me duele, me hace mal, me hirieron, me lastimaron. Quedate con el bebé que vas a dar a luz. Dios te dice, si hay dolor es porque se viene el bebé. Enfocate en el bebé y abrazá el bebé que te voy a dar en el 2012.
Vamos a abrazar sueños, pero les tenemos que dar lugar en nuestra mente. Tenés que desear, tenés que alcanzar los pensamientos de Dios. Basta del pensamiento básico, basta de hago esta oracioncita y ya está. Basta de siempre actué así y voy a seguir haciéndolo, basta mujer.
Tenemos tanta capacidad y si Dios dijo que los pensamientos de él son más altos, los únicos que podemos llegar a tener los pensamientos de Dios somos nosotros sus hijos. Podemos llegar a ese nivel de pensamiento. Dios no se los guarda para él, Dios los revela en su palabra. Dios te va a dar una palabra profética hoy para que te vayas con esa palabra, la desees y hagas lo que tengas que hacer.

Vamos a tener pensamientos de primera clase. No viaje más en turista. Es muy lindo turista, es bárbaro cuando empezás, pero una vez que probaste turista y una vez que conociste primera decís, basta de turista. Quiero los pensamientos altos de Dios. Y eso es lo que tenemos que lograr las mujeres de Presencia que estamos ministrando a todas las naciones de Latinoamérica. Vamos a lograr los pensamientos altos de Dios. No somos ningunas tontas, lo único que tenemos que hacer es espacio en la cabeza para pensar nuevo, para pensar alto, y usted y yo tenemos esa capacidad dada por Dios.

Mis pensamientos no son vuestros pensamientos ni mis caminos son vuestros caminos. Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes. Dios sabe que estamos en construcción, y Dios dice, este año voy a poner pensamientos nuevos, ¿quién lo podrá captar? ¿Quién podrá captar algo nuevo que venga de mí? ¿O vas a seguir con el mismo libreto? ¿Vas a seguir enseñando lo mismo a tus discípulas? ¿O vas a pedirle a Dios los pensamientos altos?
Y eso no es que sea rebuscado, es que son del cielo, vienen de la revelación. No vienen de haber estudiado y que sos inteligente y ahora aplicás, vienen de la palabra de Dios. Y si las mujeres no nos proponemos leer la palabra de Dios, esos pensamientos altos nunca van a descender. Usted tiene que ser una mujer que lea la palabra de Dios para recibir la revelación.
Y como estamos en construcción tenemos el cariño de Dios. Usted y yo tenemos el cariño de Dios. Dios nos agarra todos los días y nos abraza. Y dice, estás en construcción, yo estoy haciendo algo nuevo, porque tengo pensamientos altos. Y Dios quiere saber si vas a desear este año. ¿Vas a desear? ¿Vas a desear sueños? ¿Vas a desear conquistar? ¿Vas a desear progresar? ¿Vas a desear cambiar tu carácter? ¿Vas a desear cambiar tus argumentos sin sentido? ¿Vas a desear ser una mujer distinguida? ¿Vas a desear ser una mujer poderosa? ¿Vas a desear ser una mujer de sueños grandes? ¿Vas a desear ser una hija de Dios con todas las letras? Vas a desear este año porque Dios sabe que estamos en construcción y tenemos el cariño de Dios.

Hacé foco en el bebé, porque si hacés foco en el bebé el dolor queda en segundo plano. Hacé foco en tu sueño, porque si hacés foco en tu sueño el dolor del error, el dolor del problema queda en segundo plano. Tenés que hacer foco en el bebé que vas a tener en brazos. Yo las veo con el bebé. Las veo abrazando ese bebé y haciéndolo crecer.
Dicen que los dos dolores físicos más grandes que los seres humanos podemos sentir, esto se comprobó científicamente, que están en el mismo nivel son el dolor del parto y el dolor de un cólico renal. Pero el dolor del cólico renal es un dolor, un sufrimiento sin sentido, pero el dolor del parto es un sufrimiento creativo.
Y tiene que buscar eso. Cuando busca lo creativo, cuando dice, Señor, yo quiero algo nuevo para mi vida. Señor, quiero dejar una huella buena en este mundo. Que cuando se acuerden de mí, yo haya trabajado no por mi generación, sino por muchas generaciones. Señor, el dolor va a pasar a segundo plano, porque sé que voy a abrazar ese bebé.
Quiero los pensamientos más altos de Dios para mi vida. Los quiero. Quiero los caminos más altos. Tal vez haya cosas que no entiendo, pero quiero los caminos más altos. Yo repasaba tantas cosas. Señor, fue tan lindo el programa de Utilísima, ¿por qué lo tuve que dejar? Porque no fue mi voluntad dejarlo. Y el Señor me dijo, porque mis caminos son más altos que los tuyos, Alejandra, subí, subí un poquito.

Cuando estuve en Miami y la productora del canal me dice, vamos a empezar con un programa que esté los fines de semana, una vez por semana. Pero si el programa funciona bien, vas a tener que estar todos los días. Y dije, Señor, ¿qué va a ser de mi vida? Yo vivo en Argentina. ¿Cómo hago el programa que esté desde Miami todos los días? Y el Señor me dijo, mis caminos son más altos que los tuyos. Subite a lo mío. No me hagas descender. Subite a mis pensamientos y a mis caminos. Porque Dios proveerá, porque si hay deseo, hay bendición, si hay deseo, hay milagro. Y si hay deseo Dios ordena nuestro camino.
Con dolor darás a luz a tus hijos. El dolor está en segundo plano. En primer plano está el bebé. Vamos a dar a luz nuestros sueños más queridos.
Esta es una palabra para nosotras, las mujeres de Presencia de Dios. Y hoy no están todas las mujeres de Presencia de Dios, a pesar de que este lugar está lleno, porque hay mujeres que en este horario no pueden venir, porque es un horario complicado, difícil.
Me encantaría que estuvieran todas. A veces pienso en tener una reunión a la noche, en donde puedan venir todas, me encantaría. Pero estamos haciendo la tarea. El desafío es este horario, por eso estamos acá. Por eso te invitamos todos los martes y jueves a que vengas en este horario y que puedas recibir el alimento de parte del cielo, para que tus pensamientos crezcan, como son los pensamientos de Dios.

Pero nosotras para este año tenemos una palabra profética. A mi me enorgullece poder dártela, porque es lo que Dios me habló para las mujeres de Presencia de Dios para todas nuestras sedes, de todo nuestro país, para las sedes que tenemos en otros países.
Aquí va la palabra. La palabra está en Isaías 61. La vas a leer en tu casa y la vas a pegar en tu heladera. La vas a llevar en tu auto y la vas a llevar en tu cartera, porque va a ser la palabra que te va a guiar, que va a guiar nuestra actividad en este año, y que va a guiar nuestra bendición en este año. Lo que te dice esta palabra es lo que vas a hacer y lo que vas a recibir. Tiene dos partes, lo que vas a hacer y lo que vas a recibir por lo que hagas.

Dice así, el Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros, a pregonar el año del favor del Señor y el día de la venganza de nuestro Dios, a consolar a todos los que están de duelo, y a confortar a los dolientes de Sión.
Tenemos que ir a anunciar, tenemos que proclamar y tenemos que pregonar. Es lo mismo anunciar, proclamar y pregonar. Por boca de mujer este año se van a convertir, por boca nuestra, tanta gente por boca de mujer. Vamos a traer a la gente por nuestra boca, porque vamos a pregonar, mujeres, van a ser libres de la opresión, porque vamos a pregonar. Dice, vine a proclamar libertad a los prisioneros. Por boca de mujer va a haber prisioneros que van a quedar en libertad y esta es una tarea que vamos a hacer entre todas,  Presencia de Dios.
Y dice, me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, traje de fiesta en vez de espíritu de desaliento, porque vamos a transformar. Vamos a hablar y luego vamos a transformar por dentro y por fuera.

Si supieras los proyectos que he preparado para este año, cuando el Señor me dio esta palabra dije, ah, Señor, qué bendecido. Vamos a ir por todas las sedes del país. Vamos a ir a hacer el cambio de look a todas las sedes del país. Vamos a ir a todas las provincias, con un equipo que le va a cambiar el look a las mujeres, porque dice, le vas a poner una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto y traje de fiesta. Habla de cambio de adentro y de cambio de afuera.
Reconstruirán las ruinas antiguas, restaurarán los escombros de antaño, repararán las ciudades en ruinas y los escombros de muchas generaciones. Vamos a ir a las provincias y vamos a levantar edificios que están destruidos, que han sido abandonados. Estaba con una pastora el otro día. Me dice, cooperativas abandonadas. Vamos a ir, Presencia de Dios, a levantar esas ruinas. Lo que está destruido, provincia por provincia, vamos a ir a levantarlo.

Gente extraña pastoreará los rebaños de ustedes y sus campos y viñedos serán labrados por un pueblo extranjero. Vamos a trabajar menos en lo que siempre trabajamos para hacer cosas nuevas, porque otros van a trabajar en lo que estábamos haciendo hasta ahora. Porque vamos a un nuevo nivel, porque queremos pensamientos y caminos más altos.
Vos que dijiste, ¿a quién le voy a dejar esto que estoy haciendo? Despreocupate, van a venir extranjeros a hacerlo, porque tenés un camino mayor. Y dice, y a ustedes les llamarán sacerdotes del Señor, les dirán ministros de nuestro Dios. Se alimentarán de las riquezas de las naciones y se jactarán de los tesoros de ellas.

Vamos a pregonar, vamos a transformar. En vez de vergüenza mi pueblo recibirá doble porción, en vez de deshonra se regocijará en su herencia y así, en su tierra, recibirán la doble herencia. Recibiremos la doble herencia. Dios te envía y te va a dar la doble herencia.
Me deleito mucho en el Señor, me regocijo en mi Dios, porque él me vistió con ropas de salvación y me cubrió con el manto de la justicia. Soy semejante a un novio que luce su diadema o a una novia adornada con sus joyas.
Así me mostró el Señor el domingo. Estábamos Bernardo y yo en un carruaje hermoso y estábamos vestidos de novios. Y el Señor me mostró que eso es lo que va a hacer con todos nosotros. Nos va a vestir como novias y a ellos como novios, vestidos de fiesta, vestidos de amor, vestidos de lujo.

 

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